•Constitución del pueblo mexicano
Desde su promulgación en 1917, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos ha sido ampliamente reformada. Esta obra analiza dichas modificaciones, por lo que resulta una invaluable cartografía constitucional. En ella se tornan evidentes las necesidades que la historia misma ha planteado y las adecuaciones del trabajo legislativo sobre su contenido de acuerdo a los tiempos que corren. El lector podrá apreciar la vitalidad de la carta magna: los avances y retrocesos, fracasos y éxitos, dentro de un Estado Liberal democrático moderno.
•Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
La Constitución de 1917, decretada el 5 de febrero en Querétaro, aunque profunda y frecuentemente reformada, continúa vigente. Además de recaudar todo un siglo de tradiciones constitucionales mexicanas como el régimen republicano federal, el sistema de garantías individuales y el principio de supremacía del Estado sobre la Iglesia, reúne algunas orientaciones de carácter social como los fundamentos del derecho del trabajo, la reforma agraria y la educación obligatoria, por ello se le reconoce como la primera constitución social del mundo.
La historia del constitucionalismo mexicano demuestra la lucha de un pueblo por defender sus derechos fundamentales: desde los libertarios hasta los laborales; es decir, desde los Sentimientos de la nación (14 de septiembre de 1813) y el Decreto constitucional para la libertad de la América mexicana (22 de octubre de 1814), hasta la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917.
•Crisis de la institucionalidad constitucional en Iberoamérica
El estado moderno que vio la luz con Maquiavelo y que alcanzó su clímax en el siglo XX, enfrenta un resquebrajamiento inédito que materializa una de las grandes preocupaciones de las sociedades actuales en todo el mundo y particularmente en Iberoamérica: la crisis de la institucionalidad constitucional.
La presente obra intenta responder a esta complejidad que se focaliza desde dos preguntas sumamente inquietantes. ¿Por qué hay una crisis de la institucionalidad, si el asiento constitucional es claro, firme y cuenta con un diseño pertinente?; ¿por qué la disociación insultante entre las prescripciones normativas de altos vuelos y la realidad que nos asfixia con dictaduras, inseguridad, inestabilidad y miseria?
La crisis del Estado patentiza una de las más graves fracturas teóricas de nuestro tiempo. Los especialistas que aquí se dieron cita, intentan responder a este enorme desafío de nuestro tiempo.







