•Colección de Constituciones de los Estados Unidos Mexicanos
El Acta Constitutiva de la Federación Mexicana de 4 de enero de 1824 y la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos de 5 de octubre de ese año, al establecer para la república recién nacida el sistema federal, dieron cuerpo legal constituyente a lo que el periódico El Iris de Jalisco del 23 de diciembre de 1823 había expresado: “la opinión federalista se compone de la masa general de los pueblos”.
Tradicionalmente, los partidarios del orden centralista de la Colonia han sostenido que nuestro federalismo fue una calca del adoptado por la república del norte. Nettie Lee Benson, en su libro La Diputación Provincial y el Federalismo Mexicano, dejó en claro las raíces propias de nuestro pacto federal.
Correspondió a Miguel Ramos Arizpe, diputado por las Cortes de Cádiz, plantear la necesidad de dar a cada provincia un gobierno superior y común, tanto para lo ejecutivo como para lo judicial.
•Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
La Constitución de 1917, decretada el 5 de febrero en Querétaro, aunque profunda y frecuentemente reformada, continúa vigente. Además de recaudar todo un siglo de tradiciones constitucionales mexicanas como el régimen republicano federal, el sistema de garantías individuales y el principio de supremacía del Estado sobre la Iglesia, reúne algunas orientaciones de carácter social como los fundamentos del derecho del trabajo, la reforma agraria y la educación obligatoria, por ello se le reconoce como la primera constitución social del mundo.
La historia del constitucionalismo mexicano demuestra la lucha de un pueblo por defender sus derechos fundamentales: desde los libertarios hasta los laborales; es decir, desde los Sentimientos de la nación (14 de septiembre de 1813) y el Decreto constitucional para la libertad de la América mexicana (22 de octubre de 1814), hasta la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917.
•De barrio de indios de San Pedro a Bosque Cuauhtémoc de Morelia
El Bosque Cuauhtémoc es mucho más que un importante pulmón de Morelia. Entre sus veredas arboladas se conservan testimonios de múltiples capas de la historia misma de la ciudad. Fundado como barrio indígena desde el siglo XVI, ya en la centuria decimonónica se convirtió en un lugar de paseo de los morelianos y en un sitio privilegiado por distinguidas familias locales y extranjeras que aquí encontraron un espacio adecuado al modelo ideal de vida que pretendían, acorde a las políticas de sanidad de la época centradas en la higienización y el contacto con la naturaleza. Las escasas construcciones que se han conservado, así como los testimonios de las ya desaparecidas, nos permiten advertir que su traza y sus inmuebles reflejan los sueños porfirianos, el deseo de ser cosmopolita y la modernidad de los primeros años del siglo XX.
De barrio de indios de San Pedro a Bosque Cuauhtémoc de Morelia, es un conjunto de investigaciones interdisciplinarias, realizadas desde diferentes perspectivas, conjugando disciplinas como la historia, la arquitectura y el urbanismo con el objetivo de ilustrar de manera textual los antecedentes de dicho lugar, desde su creación hasta su prevalencia en el siglo XXI, así como sus respectivos aspectos sociales, políticos, culturales y recreación.







