Libros
•Hablemos de la Nina
Beatriz Paredes publica por primera vez en el género narrativo y nos regala Hablemos de la Nina, una obra breve en la que reflexiona sobre la relación madre-hija, escrita con un estilo muy personal, intimista, que nos revela otra faceta de su personalidad.
•Hablemos de la Nina
Beatriz Paredes publica por primera vez en el género narrativo y nos regala Hablemos de la Nina, una obra breve en la que reflexiona sobre la relación madre-hija, escrita con un estilo muy personal, intimista, que nos revela otra faceta de su personalidad.
•Ideario y praxis política
Víctor Cervera no fue un teórico, fue un político de acción. Pero esa acción siempre estuvo guiada por principios y convicciones que hoy pueden leerse como un manual de política territorial, como un tratado de republicanismo austero, como una pedagogía del poder al servicio de la gente. Gobernó Yucatán con temple y con claridad, sabiendo que el futuro se construye desde el presente, y que la historia —como diría él mismo— no se hereda, se conquista todos los días.
•Lazos de traición
El estruendo de un disparo rompe el silencio nocturno, desatando una cadena de decisiones donde nada es casualidad y nadie es inocente. A partir de ese instante —brusco, inesperado, irreversible— la historia retrocede 17 días para internarse en los pasillos del poder, la frontera y sus sombras. La trama entrelaza destinos que se tocan y se repelen: lealtades familiares, acuerdos inconfesables y una violencia que se cuela en lo cotidiano.
La obra permite una mirada cercana a sus personajes, implacable cuando exhibe el costo de pertenecer a un bando. El Joe, el Chayo y la Carina no son piezas decorativas, sino heridas abiertas que caminan, aman, justifican y se equivocan; cada uno arrastra una historia que convierte la intriga en algo más profundo. Con un ritmo que avanza sin perder densidad, Lazos de traición plantea una pregunta incómoda hasta la última página: ¿qué se traiciona primero cuando todo se derrumba… el país, la familia o uno mismo?
Los editores
•Planear para habitar mejor
Millones de familias en todo el mundo han construido su vivienda sin apoyo institucional ni acompañamiento profesional. En México no es la excepción: es el sistema dominante. El reto no es demostrar el valor o la magnitud de esta “autoproducción” —ampliamente documentada—, sino pasar de la teoría a una implementación efectiva para actuar a tiempo durante la consolidación del parque habitacional, antes de que los errores de hoy se conviertan en riesgos irreversibles mañana.
Para enfrentar el enorme déficit cualitativo, necesitamos un ecosistema que pueda escalar políticas y programas, financiamiento, asistencia técnica y metodologías participativas que funcionen más allá de pilotos aislados. Mejorar no es sólo “acabar”: implica diagnosticar, corregir, reforzar y reorganizar para garantizar seguridad estructural, habitabilidad y funcionalidad. En un país expuesto a desastres naturales y al cambio climático, intervenir en lo existente es también una estrategia de sostenibilidad y prevención.
Este libro, dirigido a arquitectos, trabajadores sociales, funcionarios, ong y cualquier persona que quiera pasar de la intención a la acción en vivienda, plantea una pregunta central: ¿cómo apoyar y acompañar a las familias autoproductoras, y hacerlo a escala, sin limitarnos a soluciones superficiales y construyendo capacidades reales?
Planear para habitar mejor es convertir lo existente en oportunidad, y la construcción de capacidades y la prevención es el camino más corto hacia la vivienda adecuada.
•Un repaso de mis pasos
Este libro es el testimonio de una vida marcada por el ir y venir, por los viajes necesarios y los recorridos elegidos, pero también por un arraigo profundo y consciente. Desde su regreso a Guadalajara a finales de los años cincuenta, José M. Murià narra una relación constante con la ciudad y con el país: estancias breves y prolongadas en la capital, travesías por regiones remotas y fronterizas, visitas a otros países de dos continentes: el americano y el europeo, ambos siempre con la mirada atenta del observador que se reconoce extranjero incluso en lo cercano.
Sin embargo, estas páginas revelan una certeza íntima: la pertenencia, frente a la posibilidad de habitar otros territorios —incluso aquellos cargados de afectos y memorias—, Guadalajara se impone como el lugar al que siempre se vuelve y donde todo cobra sentido. Los atardeceres tapatíos, los parques cotidianos, los objetos queridos y la vida doméstica se convierten en anclas de identidad. Como quienes viajan para confirmar lo esencial, el autor celebra cada regreso y afirma, sin estridencias, que hay lugares que no sólo se habitan, se eligen una y otra vez.
•Los avatares de la diplomacia o el ocaso de un embajador
La acción transcurre en la Embajada de la República de Kulerilandia ante el Sultanato de Pelafustán, una próspera monarquía islámica situada en el Golfo Pérsico, cuyo territorio alberga ricos yacimientos de hidrocarburos. Gracias a la cuantiosa renta petrolera y al lavado de dinero, Pelafustán ha logrado amasar uno de los fondos soberanos más importantes del mundo.
En la Embajada de Kulerilandia en Pelafustán se recibe un mensaje con instrucciones urgentes de su Ministerio de Asuntos Exteriores. En dicho mensaje se instruye al Titular de esa Misión Diplomática para que indague el posible interés del gobierno de ese país en contribuir a reflotar a la empresa petrolera nacional kuleroil, la cual sufre de un colosal endeudamiento debido a la corrupción e ineficiencia gubernamentales. Asimismo, se le solicita preparar un programa de trabajo para la visita de una delegación ministerial, cuyo objetivo sería formalizar la petición de apoyo financiero.
El embajador Szërapyö von Pulkkë deberá realizar los preparativos necesarios para la referida visita. Aunque se trata de gestiones de rutina, a veces las percepciones equivocadas y los errores de apreciación en la diplomacia pueden generar falsas expectativas y hacer que las cosas no salgan como se espera…
•Planear para habitar mejor
Millones de familias en todo el mundo han construido su vivienda sin apoyo institucional ni acompañamiento profesional. En México no es la excepción: es el sistema dominante. El reto no es demostrar el valor o la magnitud de esta “autoproducción” —ampliamente documentada—, sino pasar de la teoría a una implementación efectiva para actuar a tiempo durante la consolidación del parque habitacional, antes de que los errores de hoy se conviertan en riesgos irreversibles mañana.
Para enfrentar el enorme déficit cualitativo, necesitamos un ecosistema que pueda escalar políticas y programas, financiamiento, asistencia técnica y metodologías participativas que funcionen más allá de pilotos aislados. Mejorar no es sólo “acabar”: implica diagnosticar, corregir, reforzar y reorganizar para garantizar seguridad estructural, habitabilidad y funcionalidad. En un país expuesto a desastres naturales y al cambio climático, intervenir en lo existente es también una estrategia de sostenibilidad y prevención.
Este libro, dirigido a arquitectos, trabajadores sociales, funcionarios, ong y cualquier persona que quiera pasar de la intención a la acción en vivienda, plantea una pregunta central: ¿cómo apoyar y acompañar a las familias autoproductoras, y hacerlo a escala, sin limitarnos a soluciones superficiales y construyendo capacidades reales?
Planear para habitar mejor es convertir lo existente en oportunidad, y la construcción de capacidades y la prevención es el camino más corto hacia la vivienda adecuada.
•La lucha por la presidencia en México
El tlatoani, los virreyes, las pretensiones vanas de instaurar un imperio y la Presidencia de la República se inscriben en un hilo conductor que lleva a la conformación de los gobiernos actuales insertos en el debate sobre autoritarismo y democracia, así como al fenómeno populista tan de boga en el mundo y en México durante los últimos años.
En ese contexto, al hacer una inmersión en la lucha por la presidencia y en la construcción de las reglas para ordenar los procesos sucesorios, se marca un tema de especial interés por el peso que ha tenido en la definición del sistema político mexicano.
Así, se buscaron mecanismos y reglas que hicieran posible la superación de las pugnas intestinas y las viejas escisiones, con el fin de que las candidaturas provenientes del partido en el poder pudieran encaminarse de manera efectiva, en condiciones de acuerdo y de respaldo.
La lucha por el poder en México es parte de una historia intensa, llena de innovaciones y objeto de diversas lecturas. En este texto se ofrece una visión panorámica que llega hasta la actualidad, abordando los sucesos que han marcado el rumbo del país en los
últimos años, como el asesinato del candidato Luis Donaldo Colosio en 1994, su reemplazo y los fenómenos de alternancia que ocurrieron a partir del año 2000.
SPC
•Tlalpan entre la historia y mi corazón
Tlalpan no es sólo un territorio: es una historia viva hecha de familias, tradiciones, pueblos originarios, colonias y paisajes que resisten al paso del tiempo. En estas páginas, Pedro Haces Lago nos comparte una mirada íntima y profundamente personal sobre la tierra que lo vio nacer, crecer y comprometerse con su gente. Desde los recuerdos de infancia y las raíces familiares que se hunden en la historia productiva y cultural de la alcaldía, hasta la admiración por quienes, con trabajo y responsabilidad social, dejaron huella en la comunidad, este libro es una declaración de amor a Tlalpan y a todo lo que lo conforma.
Construido a partir del caminar constante, del encuentro con vecinas y vecinos y de la convicción de que la solidaridad transforma, Pedro da cuenta de un proceso de aprendizaje personal y colectivo. Más que relatar una trayectoria, nos invita a reflexionar sobre el valor de enseñar, de generar comunidad y de preservar la memoria como herramienta de futuro. Aquí convergen pasado y presente, tradición e innovación, para recordarnos que Tlalpan sigue siendo una tierra fértil de historias, esfuerzos compartidos y esperanza.
•Tlalpan entre la historia y mi corazón
Tlalpan no es sólo un territorio: es una historia viva hecha de familias, tradiciones, pueblos originarios, colonias y paisajes que resisten al paso del tiempo. En estas páginas, Pedro Haces Lago nos comparte una mirada íntima y profundamente personal sobre la tierra que lo vio nacer, crecer y comprometerse con su gente. Desde los recuerdos de infancia y las raíces familiares que se hunden en la historia productiva y cultural de la alcaldía, hasta la admiración por quienes, con trabajo y responsabilidad social, dejaron huella en la comunidad, este libro es una declaración de amor a Tlalpan y a todo lo que lo conforma.
Construido a partir del caminar constante, del encuentro con vecinas y vecinos y de la convicción de que la solidaridad transforma, Pedro da cuenta de un proceso de aprendizaje personal y colectivo. Más que relatar una trayectoria, nos invita a reflexionar sobre el valor de enseñar, de generar comunidad y de preservar la memoria como herramienta de futuro. Aquí convergen pasado y presente, tradición e innovación, para recordarnos que Tlalpan sigue siendo una tierra fértil de historias, esfuerzos compartidos y esperanza.
•El supremo presidencialismo mexicano (1824-2024), el mini-Maximato callista (1929-1935) y el lawfare
Entre 1789 (George Washington) y 2025 (Donald Trump), esto es, al cabo de 236 años, Estados Unidos habría tenido —según datos confiables— 47 presidentes (o 47 periodos presidenciales, porque algunos mandatarios estadounidenses fueron elegidos una segunda vez y uno de ellos, Roosevelt, hubiese ocupado la Presidencia cuatro veces).
Entre 1824 (Guadalupe Victoria) y 2024 (Claudia Sheinbaum), es decir, a lo largo de 201 años, México habría tenido —según datos poco confiables, porque durante sus primeros 32 años el país hubiese sido gobernado por una cantidad de mandatarios difícil de cuantificar— 66 o 75 presidentes, con periodos de cuatro años hasta 1904, y de allí en adelante, de seis años hasta 1917, cuando se restablece el cuatrienio, y nuevamente el sexenio, a partir de 1928 hasta el día de hoy.
El presidencialismo mexicano produciría en este lapso un Presidente de más de 30 años (Porfirio Díaz) y uno de escasos 45 minutos (Pedro Lascuráin). Este fenómeno no se daría en Estados Unidos ni en uno ni en otro extremo.
Durante 236 años —o 235, para ser precisos— Estados Unidos tiene un presidencialismo homogéneo, que prácticamente no experimenta mayores cambios. En 2025, no obstante, con la llegada de Donald Trump por segunda vez a la Presidencia, éste se desdemocratiza, dadas las tendencias dictatoriales que él le imprime, desnaturalizándose el histórico modelo norteamericano.
Al cabo de 201 años México no ha tenido un solo presidencialismo —como por más de dos siglos ocurriera con el modelo norteamericano—, sino más de una decena de éstos, incubando múltiples y diversos presidencialismos, según la época histórica o el estilo personal del Presidente en turno.